El origen de la seda

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Jueves 15 de Abril de 2010 08:09

 

Seda China

Desde su descubrimiento, la seda ha sido considerada como el más valioso de los tejidos por su nobleza y belleza. Es cierto que, durante siglos, sólo estuvo reservada a los más ricos y poderosos miembros de la sociedad, que utilizaban el brillo del tejido como símbolo de su prosperidad y su situación social.

La tradición china indica que la seda como tal fue descubierta alrededor del año 2640 a.C., cuando el emperador se mostró preocupado por las plantas de las moreras que se encontraban en el jardín. Así que su mujer observó y descubrió que la posible causa era una especie de gusanos blanquecinos que formaban capullos brillantes y que se encontraban sólo en este tipo de plantas. La suerte, el azar, o simplemente el destino hicieron el resto, ya que según cuentan, uno de los capullos que se recogieron se cayó por accidente en agua tibia, dejando a la vista la posibilidad de descomponerlo en una especie de hilo que se podía enrollar, sin saber que se acababa de descubrir un tejido que cambió la historia hasta tal punto que sin él hoy en día a buen seguro que las fronteras y la economía de medio mundo serían muy diferentes, ya que lo que movió la famosa ruta de la seda condicionó para siempre a los países o reinos por los que pasaba.

Por todos es conocido que la materia prima se obtiene de unos gusanos de color blanquecino. Tal vez ya se escape a nuestro conocimiento que los miembros de esta especie se llaman bómbices, que son una clase de mariposas cuyos gusanos se envuelven en hilos de seda durante su etapa de metamorfosis como crisálida. La más conocida es el “Bombis mori”, -bómbice de morera-, llamada así porque se alimenta de hojas de morera.

 Seda

La sericultura, que es el nombre que recibe la cría de gusanos de seda para la producción posterior del tejido se remonta al siglo III a.C. Los chinos fueron los primeros en dominar este arte. Durante Durante mucho tiempo mantuvieron con fervor sus conocimientos en secreto, ya que la Ley Imperial decretó en su momento que todo aquel que lo revelara sería castigado con la tortura hasta la muerte. Tal vez por ese recelo a contar el proceso de elaboración, la seda se convirtió en un producto de exportación importante que se enviaba a las cortes europeas por la ruda de la seda. Sin embargo, no pudieron impedir que la sericultura llegase a Corea y Japón, y más tarde a la India y a Persia. En Europa, la sericultura se dio a conocer a través de los monjes bizantinos en el año 550 de nuestra era, llegando así hasta la actualidad, en la que países como Francia e Italia pertenecen junto a India, China, Japón y Corea, a la élite de los productores de seda.

La producción de este tejido requiere una gran cantidad de tiempo y mucho trabajo. Todo comienza con un gusano de seda que se envuelve hasta formar un capullo. Llegado el momento se pasa a ahogar a las crisálidas con vapor o aire caliente, finalizando en ese punto la tarea habitual del sericultor. Posteriormente, el capullo se trata con agua para que se ablande y se pueda extraer la capa de la cola que está pegada al hilo para comenzar a devanarlo utilizando una especie de carrete. El proceso se puede hacer más complejo aún si se quiere refinar aún más, para lo cual se procede a hervirla con un jabón específico que elimina los restos de cola que hubieran podido quedar. El resultado de todo este largo camino son los hilos, con los que se forman las hebras y se teje.

Evidentemente es complicado conocer exactamente la longitud del filamento que se obtiene de los capullos, pero se estima que está entre los 1.500 y los 3.000 metros, siendo necesarios alrededor de 110 capullos para confeccionar una corbata, cerca de los 650 para una blusa y algo más de 3000 para un kimono o batines.

En cualquier caso, estas cifras son muy aproximativas, ya que lo la cantidad aprovechable de cada filamento es variable y se encuentran entre el 20% y el 50% aproximadamente. Y es que aunque siempre le hayamos dado un valor importante al hecho de que una prenda esté hecha de seda, tal vez ahora, después de haber leído todo el trabajo que implica elaborar el tejido natural por excelencia entendamos mejor el valor de una buena corbata o una camisa de seda. 

 Corbata seda

 

 

 

Comentarios  

 
#2 percy 11-06-2011 01:11
ccomo el más valioso de los tejidos por su nobleza y belleza. Es cierto que, durante siglos, sólo estuvo reservada a los más ricos y poderosos miembros de la sociedad, que utilizaban el brillo del tejido como símbolo de su prosperidad y su situación social.
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#1 carla 15-04-2011 12:11
me gustaría saber como se extrae la seda china y poder ver la se cerca sentir su suavidad
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