Para presumir NO hay que sufrir

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Miércoles 28 de Abril de 2010 09:02
Segundo capítulo para los sufridores del traje diario: Si no te puedes librar del traje ni en verano, abre un hueco en tu armario para nuevos tejidos como el algodón y la lana fina.

Todo aquel que ha vivido la experiencia de probarse uno de esos trajes de verano semiforrados se habrá sorprendido al ver cómo una tela tan sumamente fina puede sentar igual de bien que un traje de los utilizados en pleno invierno. La ligereza de un traje de verano puede hacerle sentir a más de uno como un soldado sin su armadura, pero nada más lejos de la realidad. Debemos tener claro que no sólo estamos manteniendo las hechuras habituales del traje de otoño, sino que además se trata de una evolución al conseguir  la misma prestancia con menos peso debido a los diferentes tipos de tejido.

Esto se percibe, por ejemplo, al ponernos un traje de verano de lana, haciendo hincapié en el término verano, porque a pesar de ser de lana, es tan fina que la sensación es que tenemos un traje compuesto por el mismo tejido que una camisa (con la excepción de que la camisa se arruga y el traje permanece prácticamente como si se hubiese planchado hace unos minutos) Pero de todas formas, y aunque posiblemente el mejor traje para utilizar de manera frecuente, día sí y día también es el de pura lana virgen, existen también trajes de verano de otros materiales como pueden ser la seda,el algodón, el lino, el cashmere o el mohair.

Tejidos

La seda, de la que hablamos en un post anterior, se ha concebido durante muchos años como un tejido más propio de las mujeres que de los hombres, ya que su brillo y textura es cierto que en algunos momentos pueden limitar su uso en el ámbito masculino. Por ello, un traje de hombre confeccionado con seda puede ser muy difícil de imaginar para determinados hombres, ya que no son capaces de disociar el concepto de seda masculina como material del pañuelo que suelen utilizar. Sin embargo, cabe aclarar que una seda bien teñida puede resultar un excelente material para confeccionar un traje de verano de primera línea. En este sentido, los italianos están considerados los verdaderos maestros tanto en la producción como en el diseño, siendo además los verdaderos responsables de haber sacado a la seda del ostracismo masculino, al igual que hicieron con el lino y el algodón.

Precisamente sobre el algodón se podría decir que es el material ideal para trajes ligeros de verano. El gran inconveniente es que el típico traje claro de algodón es bastante propenso a arrugarse en exceso. Los pliegues con forma de acordeón de rodillas y codos que acortan las perneras y las mangas respectivamente son un inconveniente a tener en cuenta, aunque no tienen necesariamente que ser un impedimento para utilizar un traje de este material si las circunstancias permiten determinado tipo de licencias como las que comentamos. Sobre el lino también hay una gran división de opiniones, más allá de las modas o de las épocas. Por un lado se encuentran aquellos que consideran el lino como un material destinado casi en exclusiva para pañuelos, mientras que para otros se trata de un tejido imprescindible en el verano, ya que sus arrugas le confieren cierta personalidad que no posee otro tejido. Lógicamente, los diseñadores actuales son los que más abogan por esta segunda opción, mientras que los sastres profesionales y dedicados en exclusiva a la confección de trajes opinan que la caída y el corte que confiere el lino a los trajes no es el adecuado. 

Traje lino italiano

Tema aparte merecen el cashmere y el mohair, ambos obtenidos al hilar y tejer el pelo de cabra. En el caso del cachemir -no el habitual con apariencia de lana cálida, sino el ligero para el verano, que es mucho más fino- se trata de un material muy suave a la vez que fresco y muy llevadero que pese a no ser tan resistente como la lana consigue bastante más rigidez que el lino y el algodón. Por su parte, el mohair es muy elástico y con él podremos olvidarnos de las arrugas, ya que en este sentido ofrece mejores propiedades incluso que la propia lana merina. Pero debemos tener cuidado con el uso que le damos a los trajes de este material, ya que su brillo lo hace bastante desaconsejable en los trajes de día al ser el mismo con el que se elabora el esmoquin, que como todos sabemos es el traje de gala de última hora de la tarde y noche.

Por tanto, no será por falta de alternativas en el mercado por lo que nos podamos quejar. El caso es que la llegada de la primavera y la proximidad de las temperaturas veraniegas no nos haga pensar que llevar traje es la tortura de cada día.

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