¿Y tú quién eres?

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Martes 09 de Marzo de 2010 10:17

Como su nombre indica, las tarjetas de visita surgieron en los tiempos en los que el realizar visitas era una convención social a la que había que dedicarle un tiempo específico. El hecho de llevar consigo un documento en el que se reflejasen los datos personales servía para que el cuerpo de servicio del hogar conociese y presentase a los invitados a los señores de la casa con el tratamiento y los honores debidos. Además, en caso de que los anfitriones no se encontrasen en la casa en el momento de la visita, la tarjeta demostraba que la visita se había realizado, obligando así a devolver la visita. Por tanto, el uso de estas tarjetas se limitaba a su entrega a los miembros del servicio y nunca a los anfitriones.

Business Card

Su uso en el ámbito profesional fue posterior, llegando hasta el momento actual en el que lo profesional y lo personal se mezclan de tal manera que su utilización abarca la totalidad de situaciones. La tarjeta de visita sería hoy en día una representación de quién somos, alcanzando una relevancia similar a la impronta de un perfume o de cualquier otro complemento de la vestimenta. No obstante, es una de las representaciones físicas y palpables de mayor carácter personal, ya que contiene un resumen de toda la información necesaria para ubicar tanto profesional como socialmente a la persona que la entrega.

Uno de los ejemplos más recordados al respecto es la escena de la película “American Psyco” en la que se muestra la sensación de impotencia que sufre el protagonista Patrick Bateman, interpretado magistralmente por Christian Bale, al presenciar cómo la perfección que pensaba haber alcanzado con el diseño de su nueva tarjeta de visita se encuentra lejos de superar a las del resto de sus compañeros.

http://www.youtube.com/watch?v=wCGW_X1dnI4

 

Evidentemente, al igual que en otros momentos de la película, la escena representa una obsesión excesiva por la imagen, pero si atendemos al contenido y a los cargos de los dueños de cada una de las tarjetas apreciaremos como para ellos lo realmente importante es la distinción y el buen gusto con el que son capaces de diferenciarse sobre los demás, más aún teniendo en cuenta que todos ocupan un cargo idéntico en la empresa. Mención especial merece también el detalle del tarjetero de metal en el que uno de los personajes guarda su remesa de tarjetas. Si queremos estar a la última y dar un toque de distinción al momento del intercambio de tarjetas, además de los porta tarjetas (de piel, madera o metálicos) merece la pena que le dediquemos un poco de tiempo a concebir el diseño de nuestra carta de presentación:

Business CardBusiness Card

Business CardBusiness Card

 

 

Una pequeña dosis de protocolo:

Del mismo modo que resulta imprescindible una adecuada vestimenta para cada ocasión, es necesario conocer los procedimientos adecuados para que el intercambio de tarjetas sea realizado de la manera correcta y no suponga un problema o genere una situación de tensión. En primer lugar, y sobre todo cuando nos encontramos en el ámbito profesional/empresarial, conviene hacer entrega de la tarjeta de visita una vez realizado el saludo inicial e inmediatamente después de las presentaciones. En el mismo momento de la entrega, las tarjetas deben ser consultadas atentamente, abriéndose en ese momento un breve espacio en el que hay que manifestar las posibles dudas sobre los datos que aparecen en la tarjeta antes de guardarla, ya que hacerlo después mostraría falta de interés y de atención por conocer con quién hablamos en el momento del intercambio.

También cabe destacar que en países como China o Japón, el ceremonial creado alrededor del intercambio de tarjetas adopta un tono más solemne, ya que para ellos la identificación entre la persona y su tarjeta de visita es máxima, y hay que mostrar el debido respeto tanto en la entrega, en la que hay que entregarla y recibirla con ambas manos, como al guardarla, ya que el hecho de meter la tarjeta en el bolsillo puede suponer una ofensa. En el caso de algunos países asiáticos también hay que tener en cuenta los colores que utilizamos, ya que tienen diferente significado al occidental, siendo por ejemplo el dorado el más apropiado para el texto. También puede ser muy fructífero para nuestras relaciones con personas procedentes de países extranjeros entregar tarjetas impresas por las dos caras, una con nuestro idioma y la otra con el idioma adoptado como internacional, que suele ser el inglés, o el propio idioma nativo.

Y una vez tratada importancia de la imagen, resulta imprescindible mencionar que el contenido que debe aparecer en nuestra tarjeta debe ser sencillo y claro, pero sin miedo a mostrar todas las vías de contacto posibles y adecuándonos a las nuevas tecnologías, siendo conscientes de que hoy en día puede resultar más útil facilitar nuestro contacto en alguna red social profesional que la propia dirección postal de nuestro lugar de trabajo o residencia habitual.

Por tanto, sólo nos queda animarte a crear o actualizar tu tarjeta de visita, bien por los medios tradicionales o diseñando tú mismo tu propia tarjeta de visita con diferente software disponible en la red.

 

 

 

 

Comentarios  

 
#1 Alvaro 10-03-2010 12:40
Un post muy interesante. Las tarjetas de las imágenes son muy originales (para coger ideas) y el video va que ni pintado.
Un saludo,
Alvaro Z.
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