Cuestión de bigotes

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Lunes 10 de Mayo de 2010 10:34

Durante años la visita a la barbería de toda la vida suponía todo un ritual para los hombres, un lugar de encuentro donde ponerse al día con los demás clientes o con el barbero de confianza, que solía ser tan buen profesional de la oratoria como de la navaja de afeitar. La moda y las tendencias implantadas por artistas e intelectuales ha permitido un repertorio de posibilidades bastante amplio en lo que al cuidado de las barbas se refiere. 

El caso es que, como decíamos, los distintos 'diseños' a la hora de perfilar barbas y bigotes han sido y siguen siendo entre los hombres un motivo de distinción o diferenciación social. A todos nos viene a la memoria el que posiblemente sea el bigote más reconocible del mundo y que 'vistió' durante tantos años al gran Salvador Dalí. Y es que sólo una persona con la excentricidad de un genio de tales dimensiones es capaz de asumir y llevar como bandera un bigote de semejante calado.

Otro estilo que estuvo muy de moda hace unos años y que en alguna que otra ocasión ha vuelto a resurgir fue el del bigote estrecho. Con él, muchos hombres consiguen acercarse a la imagen del típico caballero inglés que tan bien encarnó el galán David Niven en multitud de películas, por lo que tal vez no sea el bigote más apropiado para aquellos que vistan habitualmente con ropa casual. El encanto de un bigote tan correctamente modulado se encuentra en la exaltación de la masculinidad, ya que es imprescindible que el pelo crezca con mucha fuerza para que el bigote sea estrecho y espeso al mismo tiempo.

David Niven

La perilla es otro tipo de barba o, como se suele decir, un bigote 'acompañado', a la que se apuntan muchos hombres aunque antes de la década de los ´90 no eran tantos los que se atrevían a llevarla. Así, nos podemos encontrar con perillas tan 'exquisitas 'como la que llevaba Don Jaime de Mora y Aragón o una mucho más descuidada (a conciencia) como la que lucía el actor Johnny Depp antes de interpretar al Capitán Sparrow en “Piratas del Caribe".

Johnny Depp

Pero si ha existido un tipo de barba que se ha mantenido a lo largo de la historia y ha superado todas las modas esa ha sido la típica barba cerrada, poco 'escandalosa' y apta por tanto para todos los públicos. Si además está bien cuidada, nos encontramos con ejemplos como los de Ernest Hemingway o Sean Connery. Es posible que todos los hombres hayan probado alguna vez a llevar este tipo de barba. Sin embargo, en la mayoría de los casos el resultado acaba siendo bastante desastroso porque con la práctica, uno se da cuenta de que las posibilidades de llevar una barba bien cuidada son muy remotas, ya que sólo se consigue en aquellos casos de barbas muy profundas, similares a las que hemos comentado.

Sean Connery

El bigote grueso sin un cuidado excesivo no es una tendencia de las más actuales ni de las más favorecedoras.  Aún así, siempre existe algún caso en el que la personalidad de su dueño hace que un bigote de esas características se convierta en toda una seña de identidad, como en el caso del “redescubierto” por Hollywood Robert Downey Jr.

Robert Downey

Y, aunque no se trate de un afeitado como tal sino más bien de la ausencia de éste, no podíamos dejar de lado la tendencia que posiblemente se ajusta a una mayor cantidad de hombres: la famosa barba de pocos días, no apta en ambientes muy formales pero casi obligatoria en entornos creativos y artísticos, por su frescura y su tono desenfadado.

George Clooney

El abanico de posibilidades para evitar el rasurado diario y la tortura que supone para la piel es muy amplio,  sólo es cuestión de elegir el look más adecuado a nuestra personalidad y dejar que el paso de los días vaya modelando poco a poco el tipo de afeitado que más nos gusta.

¿Y tú qué tipo de afeitado prefieres? ¿Eres de afeitado diario o vas cambiando de estilo dependiendo de tu actividad o de los lugares a los que debes ir?

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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